Miley Cyrus tiene claro
que quiere dar de qué hablar con sus vídeos. Si en We Can’t Stop mostraba su
desfase, en el recién estrenado Wrecking Ball se pone en plan
destructora-erótica. A lo largo del clip, dirigido por Terry Richardson, Miley
recupera su faceta de actriz y llora frente a la cámara manteniendo un primer
plano. Pero también dedica su tiempo a destrozar unos muros que la encierran. Por supuesto, no con la normalidad que lo haría cualquiera, sino completamente
desnuda encima de una bola gigante cuya cadena lame, restregándose con un palo
y otras escenas que muestran su lado más sexual. En su empeño por hacer de su lengua su sello de
identidad, lame con mucho gusto un martillo.
Sin duda, el vídeo
atraerá muchas visitas. Y es que Miley es consciente de que Vevo ahora cuenta
para el Billboard Hot 100, así que este estreno le dará un buen empujón a un
single que se ha mantenido en el top 10 del iTunes estadounidense desde que se
publicó.

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