Calvin Harris dio el pelotazo con
We Found Love, con el que se
convirtió en el DJ y productor de moda a nivel mundial. Antes de que eso
llegara, el escocés estaba preparando su nuevo disco, un proceso que al final
se ha alargado 18 meses. De ahí que se llame
18 Months. Desde que se editó el
primer sencillo,
Bounce, no hemos dejado de escuchar a Calvin Harris. Y lo que
es peor, entre singles propios y colaboraciones, conocíamos hasta siete canciones
antes de que se publicara el álbum. Así pues, poco puede sorprender ya Calvin
con un trabajo que parece más bien un recopilatorio en el que varios cantantes
conocidos han puesto sus voces a temas dance.
El principio de 18 Months con la sugerente Green Valley y
Bounce hace pensar que los tiros iban por un camino diferente cuando pensó en
este disco. La canción junto a Kelis tiene una coqueta melodía inspirada en los
soniditos de los videojuegos de los 80. A continuación viene Feel So Close,
donde destaca un piano muy bien combinado con los beats dance y la voz de
Calvin.
El arranque con los dos primeros singles que conocimos es muy
estimulante. A ellos les siguió
We Found Love, el éxito de Rihanna que Calvin reivindica correctamente al incluirlo en su trabajo como propio. Su
carrera cambió. Debió de quedar tan contento con las cifras logradas que se
agarró a esa fórmula. El ejemplo más claro es
Let’s Go, que parece un derivado
del tema de la de Barbados cambiándola por Ne-Yo y modificando un poco el
ritmo. El mismo problema tienen
We’ll Be Coming Back con Example, entretenida
pero un deja-vu de anteriores composiciones, y
Drinking From The Bottle, con
una melodía predecible que ni siquiera el rap de Tinie Tempah es capaz de
diferenciar de otros cortes. En cambio, Florence Welch sí que ha aportado parte
de su personalidad a
Sweet Nothing. No solo con su voz, sino que también se
notan pinceladas de su estilo en el puente. De lo mejor del disco.
Calvin puede hacer algo más que reciclar sus propias ideas,
como demuestra en el interlude
School. Un tema instrumental electro funk que
rompe por completo con todo el sonido del disco y que sorprende desde el primer
segundo.
I Need Your Love podría ser un remix de una canción de Ellie Goulding,
mientras que en
Here 2 China hace un buen uso del rap de Dizee Rascal como no
logra con Tinie Tempah, ya que lo aprovecha para producir un tema urban pasado por un
filtro de electrónica. Lástima que la base sea tan cargante. Más pensados para
sus sesiones de DJ están las instrumentales
Mansion, que podrá alargar cuanto
quiera; la frenética
Iron; y
Awooga, en la que se pueden escuchar los efectos
de
Bounce pasados de rosca. Eso sí, para acabar se tranquiliza junto a la
desconocida Ayah Marar en la resultona
Thinking About You.
El problema de 18 Months es que llega en un momento en el
que conocemos demasiado bien los trucos de Calvin Harris. Sabemos cómo sonará tal sintetizador y cuando llegará el subidón de turno. Ha encontrado una
fórmula mágica que lo ha hecho muy popular y que aprovechará al máximo mientras
pueda. Un error que a la larga supone un desgaste de su propio sonido. Y si se
nota en este disco, debería evitarlo en el siguiente para que no le pase como a
otros. Sino que se lo digan a Timbaland.
Nota: 6
Destacamos: Bounce, Feel So Close, Sweet Nothing